Lo divino de ser mamá


Deja un comentario

Quiero que mi hijo sea un “hombre de verdad”

Tengo varias amigas muy activas en el tema de la igualdad de género y con todos los casos e información que hablan sobre ese tema, he sentido dos cosas: la primera es que me he sensibilizado e incluso conscientizado más del machismo que me rodea e incluso de las ideas machistas que acepto en mi vida; y la segunda es que el tener un hijo hombre me invita a cuestionarme sobre mi responsabilidad y cómo inculcarle ideas de igualdad de género y respeto.

En medio de esta reflexión, comencé a notar que por haberme criado en un mundo lleno de niñas, nunca había sido consciente de los efectos negativos del machismo no sólo para las mujeres, sino también para los hombres…. y es que cuando mi esposo me comienza a decir que en el Colegio, los hombres se ponen apodos, se retan a hacer idioteces para probar su hombría y que constantemente están en competencia con otros, la verdad es que me provoca gritar y me viene el mismo sentimiento de tristeza, que he tenido en estos días viendo los videos, que ponen en redes sociales sobre estos temas en donde por lo general se habla es de la agresión a la mujer….

Por un momento me siento como en un camino sin salida, pues mi esposo me dice, que simplemente las cosas son así; pero después recapacito y pienso, que no, que me niego a aceptar las cosas así y que no voy a criar a mi hijo para que sea como “todos” los niños y me niego a creer que yo sea la única mamá que se esté cuestionando esto; y estoy segura que Sebas se encontrará un ambiente diferente al que le tocó a mi esposo en su época colegial.

Ya ese prototipo de “macho” está mandado a recoger y se alza ante nosotros una nueva redefinición de “hombre de verdad”, que debemos ayudar  a construir entre todos,  apoyando a los hombres para que puedan salir de esa presión y que puedan ser ellos mismos y de verdad vivir con libertad.

Es por esto que como madre de hombre Me Comprometo: a enseñarle que hay muchos más colores que el azul, rojo, gris o café; que sepa que está bien tener miedo cuando así lo sienta; y que no tema expresar sus sentimientos. Le enseñaré, que no necesita hacer nada raro para ser “un hombre de verdad”, que la competencia y hacer sentir menos a otros, no lo harán resaltar; que tiene que cuidarse y tratarse a él mismo y a todos los demás (hombres y mujeres) con amor y respeto; le enseñaré que un “hombre de verdad”, es el que él elija ser, siendo él mismo.

 

dia del padre

 

 

Anuncios


1 comentario

Cuando sabes que estás con el pediatra ideal para ti

Cuando quedé embarazada nunca me estresé por escoger pediatra, pues un gran amigo de mi esposo lo es; así que ese tema no estuvo en discusión cuando quedamos embarazados de Sebastián.

A pesar de esto, nada nos aseguraba en ese entonces que la relación, médico-paciente fuera a tener éxito; pero hoy después de casi 3 años, puedo decir, porque siento que estoy con el médico indicado para mí.

Les extrañará que les hable de mí y no de Sebas, pero la verdad que temas como, qué sientas que el médico es profesional y sabe lo que hace, es lo mínimo básico que sé que todas buscarán, pero si de verdad quieren tener un socio en la crianza de su hijo aquí les cuento temas que para mí han sido vitales:

  1. Me siento Escuchada. Desde el comienzo él siempre ha sabido escucharme y toma en cuenta todo lo que le digo y como me siento para darme su direccionamiento. Para mí esto ha sido fundamental, pues a veces sin darme cuenta me siento que le conté un montón de cosas de mis frustraciones sobre como cuido a Sebas y él súper querido las escucha y usa esa información para darme la mejor recomendación.
  1. Respeta nuestra forma de vivir. Por ejemplo cuando Sebas cumplió 6 meses nos dijo: bueno creo que es hora que vayan sacando a Sebas de la cama pues cuando sea más grande tiende a ser un proceso más difícil; pues en la medida que tienen mayor consciencia, tienen más miedos. Juanca y yo lo miramos con cara de ternero degollado pues estábamos felices durmiendo los 3. Así que le dijimos que nosotros creíamos en el colecho. Él Simplemente nos miró y nos dijo: siempre y cuando los 3 sigan siendo felices, no hay problema. Sin juzgar.
  1. Tiene el mismo nivel de intensidad que yo. Esto me parece fundamental, pues yo tiendo a ser tranquila, entonces me gusta que mi doctor, no me llene de miedos o recomendaciones “por si de pronto” o de miedos por cosas que aún no han pasado. Esto se lo agradezco en el alma; pues siempre nos ha hablado con claridad, sin exagerar. Por ejemplo Sebas tuvo unas dificultades con el sistema urinario de bebé y él nos explicó que era un proceso que se demoraba años y que debíamos esperar a que Sebas tuviera dos años para ver si se había terminado de desarrollar el órgano que aún no funcionaba del todo bien. Durante esos dos años, no nos volvió a torturar con el tema, solo hasta que llegó la fecha indicada. En la cual recordó lo que habíamos definido y lo hicimos tal cual.
  1. Es práctico. Desde el primer paseo que tuve con Sebas me aconsejó como armar un botiquín con todo lo necesario para las molestias básicas de los niños con el cual me siento súper tranquila, no solo en los viajes, sino que me dio como un conocimiento básico de lo normal que puede tener el bebé como diarreas, cólicos, dolores de oído, irritación en los ojos, etc. Y como tratarlos de manera correcta. Cabe anotar que nunca me auto-diagnostico, pero digamos que ya cuento con la caja de herramientas básicas para seguir las instrucciones que él me da, cuando a Sebas le ha dado alguna de estas enfermedades.
  1. Encuentra las palabras adecuadas para enseñarme a dimensionar los dolores o enfermedades de Sebas. Siempre recuerdo sus sabias palabras: “A las 3 am, el dolor se percibe el triple”. Esta fue su primera indicación cuando comenzamos a vernos y la verdad, siempre con todo el respeto me ayuda a entender la gravedad de las cosas desde una visión objetiva, que me sirve para manejar mejor las situaciones, como cuando por ejemplo, con los cólicos del recién nacido me dijo: tienes que tener paciencia 3 meses. Con esta aclaración del tiempo que le duraría la situación,  yo estuve más confiada que era algo normal. Preciso a los 3 meses pasaron los cólicos.

Y por último pero no menos importante tiene una paciencia infinita, me ha explicado temas que las mamás por ansiosas volvemos a preguntar mil veces, en ocasiones  porque se nos olvida lo que dijo y en otras,  porque simplemente creemos que es algo diferente; pero él con toda la paciencia vuelve y me explica y me recomienda todo como si fuera la primera vez.

Tengo la fortuna de contar con el pediatra ideal, que, es el profesional  idóneo para la salud de mi bebé,  el mejor árbitro para resolución de diferencias en opiniones , un  cómplice seguro para aminorar dolores y sobre todo un gran apoyo cuando nos sentimos inseguros o con ansiedad por el bienestar de nuestro hijo.

 

 


Deja un comentario

Más autonomía para nuestros hijos, sacándole provecho al “Yo solo”

Desde que Sebas nació siempre me ha sorprendido el grado de independencia de su carácter. Sebas fue un bebé activo, que quería comerse el mundo con sus ojos, que siempre estaba auto-retándose para lograr moverse. Recuerdo cómo miraba a los niños correr en el parque y desde que pudo sentarse, buscó rápidamente podérse pegar de cuanta silla, pared o mueble encontraba. Para Sebas la gateada fue un breve peaje que pagó para lograr explorar y recorrer con toda la rapidez que le daban sus piernas. Y cuando pudo caminar o mejor “correr”, comenzó a ensayar la forma de brincar…. y bueno así comenzó su vida, viendo a niños más grandes hacer cosas que él quería hacer y luego intentar hacerlas con total determinación.

Yo pensaba que esto era algo muy de la personalidad de Sebas, pero esta semana en una conferencia con el pediatra Carlos González, entendí que esto es algo natural en todos los niños. Él les llama las “ventanas de oportunidad”, es decir, momentos de la vida en que los seres humanos nos sentimos naturalmente motivados a hacer  algo. El doctor decía que como padres debemos estar atentos a estos momentos y dejar que los niños sigan sus impulsos, para que puedan aprender a ser auto suficientes de manera más fácil. Cuando una “ventana de oportunidad” se deja pasar y no se le permite al niño hacer lo que él desea, después, enseñarle ese comportamiento es más difícil, pues el niño ya tiene un aprendizaje amañado por nosotros. Esto, por ejemplo se evidencia mucho en el caso del tetero. Según estudios, un  niño desde los 5 meses de edad puede comenzar a sentir interés por la comida complementaria a la leche materna e incluso al año ya está totalmente preparado para comenzar a tomar su leche en vaso. Pero en muchos casos los papás cuando vemos esos comportamientos en el bebé, por facilidad nuestra de que no se riegue la leche y que se lo beba más rápido, le dejamos el tetero y ya cuando el niño tiene 3 años es mucho más difícil hacer que lo deje.

En nuestro caso creo que hemos tenido la fortuna de aprovechar muchas ventanas de oportunidad de Sebas y aquí les quiero compartir las que hemos potenciado y cómo esto nos ha servido mucho; para que él sea más independiente y en algunos casos, nosotros comencemos también a bajarle al estrés de tener que hacerle todo al bebé.

Como les conté al comienzo de este artículo, con la parte del desarrollo físico hemos sido “amplios” en “dejarle” hacer lo que él casi siempre quiere. Y por qué, esas palabras entre comillas, pues porque hay que tener claridad, que el dejarlo hacer no implica que lo dejemos solo haciendo las cosas, sino que por el contrario estemos a su lado, pegados o adecuando las condiciones para que pueda llevar a cabo sus retos pero de manera segura. Estas cosas que hemos hecho, no tienen obviamente ninguna validez ciéntifica, ni se las estoy recomendando, pues he percibido como otros papás a veces nos miran con cara de “se enloquecieron”, pero siento que a nosotros y sobre todo a Sebas le han servido.

Juanca y yo siempre hemos estado de acuerdo en que a Sebas cuando se le mete hacer algo en su cabeza, lo intenta hacer por todos los medios que pueda. Es por esto que preferimos tomar parte activa de estas exploraciones para que él, pueda saciar su curiosidad, pero siempre con nuestro apoyo y consejo.

Entre las cosas que hemos hecho es que cuando comenzó a querer brincar de su cama al piso, lo adecuamos con colchones, almohadas y cobijas e hicimos varias noches rumba de brincar y brincar y brincar… mientras brincaba siempre hablábamos con él de la importancia de tener claro un ambiente adecuado y con losmpapás. Al parecer estas palabras le llegaron porque después él solito traía las almohadas y las cobijas y armaba el “espacio seguro” y luego nos invitaba, orgulloso a su fiesta de brincos.

Y así siempre cuando él quiere brincar de un muro o subirse a él, en vez de decirle un nooooooo rotundo, siempre tratamos de mirar si puede hacerlo de manera segura y si aún es muy alto para él, lo subimos pero ahí si, pegado de nosotros. Siempre hacemos que el sienta que calmó su curiosidad. Y esto es muy importante porque el hecho de que él salte hoy en la cama, no quiere decir que lo va a seguir haciendo el resto de su vida. De hecho hace mucho tiempo ya dejó de hacerlo.

Con la comida, también cuando estaba bebé de 7 meses en adelante, le comenzamos a dar trozos de fruta, luego pollo y hoy de dos años y medio siempre coge su cuchara y come solito. A veces hace algunos regueros, otras veces nos descresta  comiendo como todo un profesional y otras manda todo a la porra, pues le encanta hacer charcos de jugo para que pasen los camiones. jajaja.

Otras de sus “ventanas aprovechadas” han sido, dejarlo: pasar líquidos de un recipiente a otro, abrir el empaque de sus pitillos, abrir la tapa del yogur, pelar sus bananos, abrir sus granadillas, bajar en su triciclo por las rampas del parqueadero, llevar sus juguetes en una tula cuando vamos al parque, escalar su silla para comer, llevar sus pañales a la caneca, llevar la ropa sucia al canasto, abrir la nevera, explorar su contenido y sacar de ella su bebida preferida; y así cada vez que va creciendo va haciendo más cosas solo.

Cuando escuchaba al doctor, yo pensaba la importancia de este tema, pues más allá de que el niño haga cada día más cosas, es irle creando la confianza suficiente para que más adelante sea capaz de escuchar su intuición y seguir adelante con sus sueños.

Confiemos en la naturaleza, que trajo a los niños con sus “ventanas de oportunidad” y estaremos educando seres con criterio, persistencia y valentía para conseguir lo que se propongan.

 


Deja un comentario

Adiós a la presión social en la maternidad

A pesar de que todos los días rezo, a pesar de que todos los días me digo frases de aliento; me da mal genio conmigo misma porque me sigue importando lo que dicen los demás y no es que me trasnoche pensando en eso, pero si lo siento cuando estoy fuera de mi casa con Sebas; Sigue leyendo


1 comentario

Hacemos Colecho y qué?

El término “colecho” llegó a mi antes de tener a Sebas, cuando por casualidad leí un artículo que hablaba del tema. Con todas las hormonas alborotadas, aquel artículo que hablaba de la necesidad de los bebés de sentir la piel y el calorcito de su mamá, me llegó al corazón. Sigue leyendo


Deja un comentario

Consejos de mamás Trabajoras: Carolina Llinás


Creadora y editora de Nuestro Mundo Creativo, Directora de Más Mamás Red de Blogueras y Coordinadora regional de WikiMujeres.

Gracias Caro, por ser un caso en donde nos muestras que siguiendo tus sueños, logras también mejoras importantes para tu vida.  Sigue leyendo


Deja un comentario

Homenaje a las mamás de otra época

 

Una de las frases más sabias que he escuchado, es que sólo cuando te conviertes en mamá, entiendes la magnitud de la labor de la tuya y de verdad puedes agradecer todo su esfuerzo.

Hace poco conversando con amigas, recordábamos a nuestras mamás, y sin entrar en discusiones de a quien le tocó más duro, si a ellas o a nosotras, quedamos todas de acuerdo en que la labor de ellas no tienen comparación y es por esto que quiero hacerles un homenaje a aquellas mamás de otra época, a las que no les tocó tener toneladas de información de  como criar a su bebé antes de que naciera, a aquellas mamás que fueron criadas en una época en donde no recibieron nada parecido a la disciplina positiva, pero que con sus propias hijas fueron mucho más cariñosas y comprensivas .

Un homenaje a mujeres que fueron educadas para anteponer las necesidades de otros frente a las propias y que soportaron en silencio, como muchos de sus propios sueños y anhelos de mujeres se marchitaban para hacer que su hogar funcionara. Sigue leyendo


Deja un comentario

La culpa en la maternidad

Alguna vez una amiga me dijo que cuando te convertías en mamá, nacía también con ese bebé un sentimiento de culpa permanente en ti. En ese entonces, yo, que no tenía hijos, pensaba que ella era una exagerada, pues yo la veía haciendo súper bien su labor maternal. Pero ahora que soy mamá la entiendo y no es que tenga ese sentimiento el 100% del tiempo, pero si veo que hay muchas más razones para sentirme culpable que antes, pues cuando amas tanto, siempre quieres dar más y lo que haces hoy a veces sientes que no es suficiente.

Sin importar si es por razones maduras o inmaduras, ese sentimiento se nos cuela en el corazón, y por eso, hoy quiero exorcizar esas culpas y liberarme, pues el camino es largo y mientras más livianas lo pasemos será mejor.

  • Culpa por haber hecho una burrada el primer día que tuve a mi bebé en la casa. Al principio sentirse que no sabes nada es normal, pero que de verdad hagas algo que al bebé le duela, te marca. Yo por ejemplo lo pelé con los pañitos húmedos, sin intención, pero cuando le vi su pielcita roja a pesar de que no lloraba, mi mundo se derrumbó y lloré como una niña chiquita.
  • Culpa por ser tan poco hábil en cosas sencillas, como por ejemplo ponerle la ropa sin que se le vaya un piecito por el hueco que no es, que no logre abotonar el “maldito” botoncito a presión que odié, cuando con llanto, Sebas me pedía que lo cambiara rápido y yo entre más rápido quería hacerlo, más mal ponía los dichosos botoncitos.
  • Culpa por dejar hacer a Sebas algo que “todo el mundo” dice que es malo, como ver videos en Youtube. Cada vez que veo un artículo donde dice que el promedio de un niño de dos años en adelante, frente al tv es de una hora, me da un hueco en el estómago y pienso, todos son unos mentirosos, pues sé que hay días en donde Sebas lo ha hecho mas de ese tiempo, y a veces lo uso para tenerlo controlado mientras debo hacer algo en a casa o de trabajo.
  • Culpa por darme tiempos para mi. He leído mil artículos que dicen que debemos tomar 30 minutos diarios para nosotras mismas y creo que solo ahora que Sebas ya tiene dos años lo veo como algo más factible, pues, antes para mi era imposible, no solo porque al ser una mamá trabajadora me daba pesar no estar con él cuando llegaba a la casa, sino porque además dentro de mi, hay un sentimiento que cuando vuelvo a estar sola, no siento ese placer que tantas dicen, me siento incompleta y termino viendo fotos de Sebas, así que de verdad ahí todavía tengo un reto.
  • Culpa, por ir a algún evento con otras mamás y las veo divinas arregladas como si su vida fuera perfecta y yo he llegado en tennis y cola de caballo. Ese si que es golpe bajo, como si ellas supieran algo que yo no.

En fin creo que la lista se va alargando mientras más lo pienso, pues cuando sentimos que vamos en contra de lo “correcto”, se prende esa alarmita dentro del corazón; pero yo les confieso que cuando veo a mi hijo aprendiendo a vestirse solito o que me dice veamos videos abrazados, doy gracias porque a pesar de toda esa imperfección, por nada del mundo me quiero perder su vida y entonces me digo a mi misma: que me arda en el infierno, pero somos felices.


Deja un comentario

Tips para escoger el colegio de tu hijo

Cuando vas a escoger el Colegio de tu hijo hay dos tipos de papás, los que ya tienen casi decidido a cual colegio quieren que su hijo entre, por alguna característica en particular o simplemente es el que ya conocen y por eso van a la fija.

Y existimos los papás “evaluadores”, como Juanca y yo, que buscamos entre varias alternativas, que miramos varias ofertas, que indagamos y preguntamos a cuantos pudimos, en fin; los que hacen la tarea de la forma más larga.

Después de este largo camino recorrido y de haber encontrado ya nuestra opción de Colegio para Sebas, quiero compartir algunos aprendizajes, para los que apenas van a empezar y que se sientan identificados con el tipo de papás “evaluadores”, como nosotros:

  • No se dejen llevar por colegios que dicen que son buenos para todo. La verdad me dieron desconfianza porque nadie es bueno para todo y  todos los colegios tienen una esencia, así que yo me enfoqué en aquellos colegios a los que les vi muy clara su esencia o filosofía. Aunque muchos han evolucionado con el tiempo, si conoces su historia y filosofía y estás de acuerdo con estas, lo nuevo será valor agregado.
  • Si alguien les recomienda algún colegio que no tenían dentro de sus opciones pero les causa alguna inquietud, no se cierren y vayan a visitarlo. Yo comencé con opciones cerradas en mi mente, y tanto para la guardería de Sebas, como para el colegio; los que terminamos eligiendo, fueron los que me recomendaron durante el camino y no los inicialmente pensados. Así que la recomendación  de otros papás puede ser útil, pero solo como referenciación, ya que si necesitas argumentos racionales para tomar la decisión, se vuelven una fuente poco confiable, pues es muy raro escuchar a un papá que no esté feliz con el colegio en el que tiene metido a su hijo.
  • Hablar con egresados y profesores del colegio. No en todos pude hacerlo, pero usar esta herramienta me sirvió, para darme cuenta que muchos que pintan “palomitas en el aire”, y no son tan espectaculares al final. De todas maneras estos testimonios debes tomarlos con pinzas, porque no a todo el mundo le va igual. Yo por ejemplo les pedía que me dieran casos de cosas que sucedían en general en el colegio, para estar lo menos sesgada posible, sobre todo frente a las críticas. La opinión de los profesores es muy chevre porque te dicen en que están pensando sus directivas.
  • Pregunten que tipo de niños se adecua mejor a la metodología del colegio. Si bien nuestros niños están pequeños, esto les dará una idea del tipo de exigencia y vida escolar que tendrá su hijo. La verdad muy pocos colegios analizan el niño como parte del proceso de ingreso, con esto, me parece que se pierde algo fundamental para garantizar que tanto ellos como nosotros vayamos más a la fija.

Después de esta búsqueda pensaba, que en la vida he conocido gente espectacular, y que ha estudiado en colegios donde yo no quiero meter a Sebas, por lo tanto rectifiqué que gran parte de la influencia en la construcción de ese ser buen ser humano que quiero que sea mi hijo cuando sea grande, depende de nosotros.

Finalmente, lo mejor es tomárselo con calma, pues, más allá de esa ilusión que uno compra cuando ve el colegio y va a las reuniones, la última palabra la tendrá el  niño, quien será el que vaya todos los días y será quien nos diga que tan acertada fue nuestra decisión.

 


1 comentario

Mamá trabajadora en casa

Cómo habrán leído en mi post “Ser mamá trabajadora y no morir en el intento”, yo soy una madre trabajadora, que siempre añoró tener la oportunidad de estar más tiempo con su hijo. No sé si del todo o medio tiempo pero para mí la separación de mi hijo desde sus 5 meses fue algo muy duro. Así que aproveché un tiempo de 3 semanas que tuve para estar en la rutina del hogar, para simular ser la ama de casa que siempre me he soñado ser y no he sido porque no “tener tiempo”.

En general me encantó la experiencia, no sólo porque estuve más con Sebas y Juanca, sino porque también me quedaron aprendizajes valiosos sobre tips importantes para el regreso a mi trabajo. Sigue leyendo