Lo divino de ser mamá


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Más autonomía para nuestros hijos, sacándole provecho al “Yo solo”

Desde que Sebas nació siempre me ha sorprendido el grado de independencia de su carácter. Sebas fue un bebé activo, que quería comerse el mundo con sus ojos, que siempre estaba auto-retándose para lograr moverse. Recuerdo cómo miraba a los niños correr en el parque y desde que pudo sentarse, buscó rápidamente podérse pegar de cuanta silla, pared o mueble encontraba. Para Sebas la gateada fue un breve peaje que pagó para lograr explorar y recorrer con toda la rapidez que le daban sus piernas. Y cuando pudo caminar o mejor “correr”, comenzó a ensayar la forma de brincar…. y bueno así comenzó su vida, viendo a niños más grandes hacer cosas que él quería hacer y luego intentar hacerlas con total determinación.

Yo pensaba que esto era algo muy de la personalidad de Sebas, pero esta semana en una conferencia con el pediatra Carlos González, entendí que esto es algo natural en todos los niños. Él les llama las “ventanas de oportunidad”, Sigue leyendo

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Amo los 2 años

Sebas lleva apenas una semana con dos años y de verdad me he sorprendido, no tanto por sus pataletas que se incrementaron sustancialmente, ni por su negativa a hacer muchas cosas que le pido; pues ya lo había leído en mil artículos que tenían el título “Los terribles dos años”; sino por mí. Sigue leyendo


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Cuando “Mandar todo a la Porra”

 

En estos días leía de una enfermedad que nos está atacando principalmente a mujeres y mamás, que se llama cansancio crónico, que se debe principalmente porque queremos ser Súper mujeres haciendo todo al tiempo y con una alta exigencia de nuestra parte. En el artículo decía que el ser tan duras con nosotras mismas afecta nuestra salud mental ya que sin importar que tanto hagamos siempre nos estamos diciendo que no es suficiente y esto genera depresión. Sigue leyendo


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Ser mamá trabajadora y no morir en el intento

 

Soy mamá trabajadora, no tanto por elección propia, sino más bien por circunstancias económicas, ya que con el salario de mi esposo solamente no logramos cubrir nuestros compromisos financieros, así que con lágrima en el ojo y el corazón hecho trizas, después de 5 meses de estar exclusivamente cuidando a mi chiqui, regresé a mi trabajo. Este, a pesar de ser uno de los momentos más tesos de esta etapa Embarazo-maternidad a diferencia del resto de fases en donde todo el mundo tiene algo que decir, aquí lo que viví fue el silencio y la soledad de la resignación, nadie tiene una respuesta o un consejo… solo miradas de pesar y silencio de otras que ya pasaron por ahí pero que no son capaces de ponerlo en palabras. Sigue leyendo